27 noviembre 2011

Tropomiosina en Ponle Freno

Querida Tropomiosina. Te escribo esta carta por dos motivos: para darte las gracias y para pedirte púbicamente perdón. Me explico.

En primer lugar decir que te estoy muy, muy agradecido por que existas. Es magnífico y tranquilizador. Tu labor silenciosa y abnegada nos ayuda muchísimos a todos.

Ya sé que muchos no te conocen. Muchos no saben que eres la proteína encargada de interponerte entre otras dos proteínas con más renombre -la Actina y la Miosina- para que no se unan y contraigan el músculo. Si no fuera por ti, todos nuestros músculos estarían constantemente contraídos, lo cual nos tendría agarrotados por completo y agotaríamos nuestra energía en poco tiempo. Moriríamos jóvenes. Pero tú, querida Tropomiosina, haces de barrera química y nuestros músculos se pueden relajar. Gracias de verdad.

Y también quiero pedirte perdón en nombre de todos los deportistas. Perdón porque en cada entrenamiento y en cada competición te traemos loca. Sabemos tu punto débil, los cationes de calcio, así que cuando queremos que un músculo se contraiga nos las apañamos para que te llegue un ión de esos que te vuelven loca, te enamoran con pasión y te distraen. El resultado es claro: Actina y Miosina aprovechan tu despiste para unirse en fuerte abrazo sexual y contraer el músculo. Y cuando queremos volver a la normalidad, te robamos el calcio y tú vuelves a separar a Actina y Miosina. ¡Qué faena para las tres!

Esta mañana, sin ir más lejos, te he tenido aturdida y mareada. Es que he participado en una carrera de 10 Km, la Ponle Freno, y no he hecho más que darte y quitarte calcio como un desgraciado. Soy un cabrito, lo reconozco. Calcio-sí, calcio-no, calcio-sí, calcio-no. Cuando quería contraer el gemelo, calcio-sí a la Tropomiosina del gemelo. Cuando quería relajarlo porque otro músculo se contraía, calcio-no a la Tropomiosina del gemelo y calcio-sí a la del otro músculo. Una locura. Lo siento de veras. Casi me arrepiento de haberlo hecho, de haberte usado tan rastreramente, de haber abusado de tu punto débil en beneficio mío.

Y para colmo, la carrera estaba mal medida y hemos hecho 250 metros de más, es decir, un minuto de suplicio extra. Más calcio-sí, calcio-no. He acabado en 40:10 que podrían haber sido 39 minutos si no hubiera sido por el regalito. Al menos, y esto te lo debo sólo a ti, querida Tropomiosina, me he metido en el puesto tercero de mi categoría. No, no me han dado medalla, si es eso lo que estás pensando.

Lo dicho: Un millón de gracias por existir y perdona que seamos tan pesados.

27 septiembre 2011

Se transforma

En el interior de nuestra estrella, el Sol, hay trillones de núcleos atómicos y partículas alfa a una temperatura de varios millones de grados. Encierran una energía nuclear inmedible para nosotros. En la superficie de la gran bola, constantes y turbulentas explosiones atómicas liberan parte de esa energía y la escupen al universo. Se forman llamaradas del tamaño de los planetas.


Cuando esa energía sale del sol, en forma de energía electromagnética, viaja como luz multifrecuencia en todas las direcciones. Una mínima parte llega a la Tierra 8 minutos después de partir del sol. Uno de esos rayos llegó no hace mucho a un campo de la meseta Castellana de un país llamado España. Al aterrizar se produjo uno de los mayores portentos que conoce el ser humano: la fotosíntesis. Materia inorgánica se convierte en materia orgánica. Energía luminosa se transforma en energía química, almacenada en enlaces entre átomos de carbono e hidrógeno. Lo que hasta el instante anterior era veloz como un rayo queda atrapado en un enlace covalente, casi estático, reteniendo la energía en un nuevo modo.

Este enlace no está solo. Mira alrededor y ve que lo mismo ha pasado en otros muchos átomos y se han formado millones de moléculas de algo llamado almidón. Todas ellas están en un grano de trigo, que tampoco está solo. El campo castellano donde llegó el rayo está plagado de miles de granos que contiene billones de enlaces covalentes, todos almacenando una fabulosa cantidad de energía química.


Durante unos días no pasa nada. La energía sigue en su enlace covalente. Una mañana un ruido grande llega el campo. Una máquina rara, una cosechadora, recoge todos los granos de trigo, que son transportados a un almacén y de ahí llevados a una fábrica donde son triturados para formar harina. Nuestro enlace covalente está intacto. Sigue almacenando la misma energía.

No pasan muchos días y varios kilos de esa harina son llevados a un sitio que huele muy bien: una panadería. Hacen allí una masa juntando los granos de harina con leche, huevo y azúcar. Todo entra en un sitio calentito a 180 ºC y se transforma en rico bizcocho. El enlace covalente ni se ha inmutado. Sigue almacenando la misma energía.

Al día siguiente el bizcocho es vendido, con su energía dentro, y lo compra un tal Fer, que lo lleva a su casa y se merienda un buen trozo. Nuestra molécula ha entrado en el cuerpo de Fer donde recorre diversos tubos hasta ser echada a un torrente de sangre que fluye por otros tubos más pequeños. Es divertidísimo: la molécula, con sus enlaces covalentes, da varias vueltas por el cuerpo. A cada vuelta pasa por una bomba que la empuja para que siga circulando.

Tras no muchas vueltas, la molécula es atrapada y llevada a un gran almacén, el hígado, donde se guarda en forma de glucógeno. Nuestro enlace covalente sigue sin cambios, almacenando su energía química.

A la mañana siguiente suenan todas las sirenas del cuerpo. Resulta que Fer se ha levantado contento, se ha puesto zapatillas deportivas y ropa cómoda, ha salido a la calle y ha empezado a correr. Los miles de millones de moléculas guardadas en el hígado quieren salir para dar su energía a la carrera, para participar de este juego maravilloso. La nuestra cree que no le va a llegar el turno, pero veinte minutos después se pone contentísima cuando le dicen que se prepare, que pronto sale. Y así es: nuevamente se encuentra en el líquido rojo que en unos pocos segundos la transporta hasta un músculo llamado cuádriceps. Allí una hormona la empuja al interior de un globito llamado célula, y dentro a otro globito más pequeño llamado mitocondria. Muchos cambios se producen, hasta formar una molécula ATP, el sorprendente adenosín trifosfato. Nuestro enlace covalente ahora se encarga de sujetar precisamente a uno de los tres fosfatos. Sigue fuerte, con su energía almacenada.

En menos de cinco segundos otra hormona le dice: “Cuando notes un cosquilleo intenso, un impulso eléctrico que llega por ese cable neuronal, suelta el fosfato, libera toda esa energía potente que llevas dentro. Es que el músculo donde estamos tiene que contraerse para que Fer dé una zancada más”. Milisegundos después llega el impulso y el enlace de nuestro ATP se rompe soltando el fosfato y liberando de forma súbita toda su energía. Es un acto de generosidad, de donación total sin esperar nada a cambio, un acto de verdadero amor. El músculo se contrae gracias a la energía de millones de moléculas ATP, generándose energía mecánica, una nueva forma llena de movimiento y diversión. Todo ello, con una sincronización casi perfecta, produce una zancada.

Y así termina la larga historia de nuestro trocito de energía, que fue nuclear durante miles y miles de años en el interior del sol, que durante 8 minutos fue electromagnética viajando hasta la Tierra, que durante unas semanas fue química en enlaces de moléculas, que un instante fue mecánica en una zancada de un entrenamiento de Fer, y que acabó sus días en forma de calor disuelta en la inmensidad del universo.

28 agosto 2011

Demasiado brillo en los pies

Una veintena larga de ciclistas del club Madroño se disponen a iniciar una ruta desde El Espinar hasta el collado del Hornillo. Todos están guapísimos, con sus maillotes verdes, sus cascos multicolor y sus bicicletas último grito. Suspensiones ajustadas, todo bien engrasado, frenos a punto. Pero algo enturbia este grupo tan profesional.

- ¿Quién es ese al fondo al que le brillan los pies?
- ¿Aquel con cara empanado?
- Sí, ese.
- Es Fer, y efectivamente le brillan los pies. ¡Qué raro!

Un fulgor espectacular sale por debajo de sus zapatillas, casi deslumbra a quien lo mira.


- ¡Lo tengo! Es que lleva pedales automáticos nuevos.

- ¿Pedales automáticos? ¿Fer sabe usar eso? ¡Con lo patoso que es!

La ruta discurre con normalidad. Subidas, bajadas, acelerones, frenazos. Un pelanas va por detrás cayéndose cada vez que llega una parte algo técnica.


- Por favor, quiten a ese inútil del camino, el de los pies brillantes.

- Se nos mata, hoy se nos mata.

Llegada al collados del Hornillo. Todos relucientes y tan panchos. Todos sonrientes y sin un rasguño. Todos menos uno que va magullado, arañado y hecho unos zorros: el de los pies brillantes. Comienza la gran bajada.


- ¡Otra leche! Pero bueno, ¿no pueden llevarse de aquí al tipo ese?

- Sí, por favor, que ya da el cante. Que aprenda primero por ahí y luego ya veremos si lo aceptamos. ¡Qué pesado!
- ¡Uy! ¡Uy! ¡Uyyyyy! Casi se nos cae otra vez. ¡Jo-der, lo que hay que ver!
- Patético

Acaba la ruta. Acaba el suplicio. Todos se felicitan por la gran pedalada. El de los pies brillantes tiene una sonrisa de oreja a oreja. Aunque no lo parezca, también él lo ha pasado en grande, con su brillo en los pies y sus muchas caídas. Nos tememos que habrá que aguantarle más adelante.

http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=1984694

15 agosto 2011

Our only limit is the sky - Oroel, Jaca

Normalmente no compito tan pronto, recién estrenada la temporada. Pero hace unos días, paseando por Jaca, vi que anunciaban una carrera de montaña, la XIV subida a la Peña Oroel, un subidón de 960 metros de desnivel positivo, que partía de Jaca (825 m), bajaba en el Km 1 a cruzar el río Gas (785 m), y desde ahí 9 Km matadores hasta la cumbre de la Peña Oroel (1.745 m).

La parte norte de mi cerebro me decía: “No te apuntes, no estás en forma, es una matada, vas a pasarlo chungo”. Mi parte sur me decía: “Apúntate, es un sitio precioso, un bosque espectacular, arriba se estará de miedo, a tu ritmo, sin agobiarte, apúntate que de lo contrario te arrepentirás.”

Por si alguno no ha estado en Jaca (error) o no conoce la Peña Oroel (doble error), pongo aquí una foto de ese bellísimo peñasco.



Nos plantamos en la salida más de doscientos trotamontes. La subida se hace dura, sin duda, pero el entorno lo merece todo. Palizón y llego a la cumbre en 1h 13m 47s, puesto 57 de la general y 4 de mi categoría veteranos B. ¡Qué más da! Lo que cuenta no es el tiempo o el puesto sino el disfrute en esos 960 metros de subida. Y la panorámica sobre los Pirineos desde allí arriba no tiene adjetivos posibles.

Quizá haya sido mi 10K más lento. Quizá haya sido mi 10K más bonito.

Y siempre que corro en montaña, siempre, me acuerdo de nuestro lema, el lema de los skyrunners: Our only limit is the sky.


01 agosto 2011

Listos... ¡Ya!

Doy por comenzada la nueva temporada. Nuevos retos, nuevas ilusiones, nuevas aventuras.

¿Qué nos traerá? ¿Dónde entrenaremos? ¿En qué competición nos dejeremos el hígado? ¿Qué nuevos compañeros se unirán a nuestros pasos? ¿Cuántas zapas desgastaremos? ¿Cuantos pinchazos en la bici? ¿Cuántas cumbres? ¿Cuántas sendas? ¿Cuántas paredes escaladas? ¿Cuántas lesones? ¿Cuántos días con la sensación de haber cumplido?

Hoy, para empezar, y aprovechando que estoy en los Pirineos (también conocidos como el paraíso), me he tirado al monte y he hecho una carrerita de 8 Km, 4 cuesta arriba (unos 370 metros de desnivel) y la vuelta por el mismo camino pero hacia abajo. Todo atravesando un precioso bosque de la Jacetania, fresco, silencioso y con olor a campo.

Con este pistoletazo arrancamos. Esperemos no parar hasta el verano que viene. ¿Y tú, querido lector, arrancas también los motores y te unes a nuestra caravana? Sólo prometemos diversión y buenos machaques.


24 julio 2011

Tielmes - Ruta de las Fuentes

Hay mucha gente que cree que la palabra "gratis" dejó de existir hace mucho tiempo, que una noche de invierno unos delincuentes entraron en la Real Academia de la Lengua y arrancaron la hoja del diccionarío donde estaba.

Pues no. Se equivocan los que así piensan. Todavía quedan bastantes cosas gratis. ¿En el deporte también? Bueno, en el deporte ya muy pocas, pero de vez en cuando surge alguien que nos sorprende.

Y allí nos hemos presentado más de 200 bikers a participar en la IX marcha de las Fuentes, 37 Km alrededor de Tielmes, organizada por el Club Ciclista Tielmes, completamente gratis para todos. Y no sólo gratis, sino que además de montarlo todo, nos han regalado una camiseta conmemorativa y han puesto un avituallamiento en el Km 15 con sandía y melón. ¡Ahí queda eso!

La ruta, fácil y entretenida. Como se puede ver en el perfil, algunos repechos de aúpa (pie a tierra) y algunas bajadas de espanto. Se ha hecho corta.

Del club Madroño (del cual en esta ruta he estrenado equipación), he conocido a Lucho, Carmen, Carlos, Diana, Esteban y otros que no recuerdo el nombre. Unos fieras en esto del MTB y de los que tengo un montón que aprender.

11 julio 2011

Vagando por el Carro del Diablo

Cuenta la leyenda que la construcción de la catedral de Segovia llevaba un gran retraso y el rey, Carlos V, estaba harto de esperar. El arquitecto jefe, Juan Gaus, estaba de los nervios sin saber cómo enderezar la situación. Viendo que su fama y futuros proyectos peligraban, decidió vender su alma al diablo para conseguir que su trabajo se agilizara.

Así fue, y desde ese momento las obras cogieron un ritmo frenético y todo iba viento en popa. Pero cuando ya estaba a punto de concluir, se arrepintió Juan de su trato con satanás. Éste, como venganza, petrificó el último cargamento de materiales en su camino desde las canteras de Colmenar hacia Segovia por el puerto del Reventón. Por eso una de las torres de la catedral es más baja, porque hubo que inaugurarla inacabada al no llegar los materiales a tiempo. Los restos de aquel carro petrificado se conservan en las laderas de Guadarrama, cerca de Rascafría, y hoy se lo conoce como el Carro del Diablo.



Mis amigos del club MTB Madroño fueron en busca del Carro del Diablo y yo me apunté con ellos. Además me apetecía una ruta por el valle del Lozoya, lugar al que tantas veces he ido a andar y a correr, pero nunca a montar en bici. (Gran error por mi parte.)

Quedada en Rascafría. Todo comienza con una subida larga (12 Km) hasta la cota 1.903m. Después, espectacular bajada de 28 Km, con sólo algún repechillo de nada, pasando por el citado Carro del Diablo, el Monumento al Guarda Forestal, el precioso Puente de la Angostura y la zona recreativa de Las Presillas. Una gozada bajar y bajar. El pequeño esfuerzo inicial se vio gratamente recompensado.

A cola de pelotón iba un desconocido, con una bici vieja y chirriosa, vestido de harapos y cara demacrada. Hizo la subida con gran esfuerzo y llegó hasta la foto en el Carro del Diablo. Era un tal Juan, un pobre hombre en busca de su alma.

Track y perfil de la ruta:


12 junio 2011

10 K Proniño - Ya era hora

Con la participación en la segunda edición el la carrera Proniño, 10 Km por el barrio de Las Tablas, organizada por Telefónica en contra del trabajo infantil, en la que he acabado en 39:19 y sexto de mi categoría, doy por finalizada la temporada en lo que a carreras se refiere. ¡Ya era hora!

Ya tenía ganas de terminar. ¡Se acabó la lucha contra el crono! Se acabaron los sacrificios, los madrugones, cuidarse con la comida y bebida, dormir bien. ¡Se acabó todo eso!

Ahora me voy a dar -¡por fin!- a la buena vida. A comer lo que me dé la gana, a trasnochar, a no cuidarme, a disfrutar, a las cervecitas, a los postres azucarados y, sobre todo, a echar tripa.

No me busquéis en la sección frutas y verduras del supermercado; buscadme más bien en la zona de licores y grasas. No me busquéis trotando por el monte con el aire fresco en la cara; buscadme más bien en tugurios oscuros y humeantes. No me busquéis leyendo blogs de mis ex-amigos deportistas; buscadme más bien en las páginas más cutres y sucias de la red.

¡A la porra el cretino del Daniels! ¡A freír espárragos los planes de entrenamiento! ¡A la mierda los estiramientos! ¡A tomar por cu las Pegasus!  Ahora, por fin, soy libre.

28 mayo 2011

Soy recio, somos recios

Recio: Dícese de todo deportista que no se achanta ni asusta por las inclemencias metereológicas o ambientales.

250 recios dispuestos a participar en La Marmotada, una ruta MTB organizada por la tienda Morenito y el ayuntamiento de Collado-Villalba.

Pero he aquí que la tarde anterior cae una tromba de agua en todo Madrid que deja el campo embarrado y encharcado. Las queridísimas de los recios atacan:

- Oye, con la que ha caído no irás mañana a la ruta, ¿no?
- Sí, cariño, sí voy. Soy recio, somos recios.

Ellas piensan que bromeamos e insisten:

- Venga, por favor, estará todo impracticable. Supongo que no vas.
- Sí, cariño, ya te he dicho que voy. Soy recio, somos recios.

Ellas empiezan a poner se algo nerviosas al ver que los recios, nosotros, estamos firmes.

-Vamos a ver, chalao. Mañana no va a haber quien ande por el campo. Y menos en bici. ¿Tú has visto cómo llovía? Era un diluvio. Te quedas en casa, ¿verdad?
-No, cariño, no me quedo en casa. Ya te he dicho y te repito que ¡SOY-RE-CIO-SO-MOS-RE-CIOS!

Llega un punto en que ellas entran en crisis, no entienden, se tiran de los pelos, sudan, se sofocan, se desesperan.

-Mira, como mañana te vayas a la ruta esa de mierda te enteras. Mejor que no vuelvas a casa en una semana, chulo, más que chulo.
- Cariño, voy a ir a la ruta y voy a volver al mediodía a casa. Y por si no te has enterado te lo repito, amor mío: Soy recio, somos recios. ¿Vale?

Y lo dejan por imposible. Al final ha salido un día estupendo, aunque algunos tramos estaban de aúpa con tanta agua y barro. ¿Y qué? ¿Acaso no soy recio? ¿Acaso no somos recios?


http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=1729309

21 mayo 2011

5 estrellas

Tenemos cerveza cinco estrellas.
Tenemos libros cinco estrellas.
Tenemos montañas cinco estrellas.
Tenemos amigos cinco estrellas.
Tenemos vías de escalada cinco estrellas.
Tenemos postres de chocolate cinco estrellas.
Tenemos sitios para correr cinco estrellas.
Y tenemos -¡cómo no!- rutas MTB cinco estrellas.

Quedamos en Canto Cochino, La Pedriza de Manzanares. Estamos David, Carlos, Víctor, Roberto, Paco (con flaca nueva) y yo, dispuestos a sufrir-disfrutar un cuestón de pelotas -perdón, quise decir del carajo-. Nos enfrentamos a la temida ruta de Las Zetas, zona de Las Buitreras, llegando hasta La Nava, bajo las Lomas de Pandasco. Un desnivel de 920 metros sin tregua.

Somos valientes y no podemos remediarlo, así que sin una queja, sin un suspiro, sin una lágrima, tiramos para el Puente del Francés y después nos merendamos las famosas Zetas. ¿Cómo se nos dio? No tengo palabras. Hay que hacerlas y punto. Subidón de adrenalina y subidón cuesta arriba hasta los 1.960 metros, donde acaba la pista. Vistas espectaculares.

Después tenemos una falso llano disfrutón hasta el Collado de los Pastores, al pie de la Maliciosa Baja, donde coincidimos con otra veintena de bikers. Y por último una bajada de vértigo hasta Canto Cochino. Mare mía, ¡qué gozada concentrada!

Pongo aquí unas fotos, el perfil de la ruta y el enlace al track de Wikiloc.





http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=1710359